Una nueva vida le espera en las colonias del mundo exterior


"Como un arco de puro fuego, John R. Isidore atravesaba el cielo de la tarde mientras retornaba a su casa. Me pregunto si todavía estará allí, se dijo. En ese viejo piso de kippel, mirando creía oír pasos en el pasillo. Incluso los míos. Había pasado por una tienda de mercado negro. A su lado en el asiento había una bolsa llena de cosas deliciosas como queso de soja, melocotones maduros, queso blando y maloliente, que se mecían cuando aceleraba o frenaba con su coche aéreo. Como esa tarde estaba nervioso, conducía algo erráticamente. Y su coche recientemente reparado tosía y trastabillaba como antes de enviarlo a componer. Maldición, pensó Isidore. El olor de los melocotones y el queso fluctuaba en el interior del coche y llenaba de placer su nariz. En esos raros productos había invertido dos semanas de salario, que había pedido adelantadas al señor Sloat. Además, debajo del asiento, donde no podía rodar ni romperse, había una botella de Chablis. Isidore la había tenido guardada en un depósito de seguridad del Bank of America, sin venderla pese a las ventajosas ofertas recibidas para el caso de que alguna vez apareciese una chica. Lo cual no había ocurrido hasta el momento"
Fragmento de "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" de Philip K. Dick.


En 1980, e inspirado por el título de Philip Kindred Dick, "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Do Androids Dream of Electric Sheep?)", Hampton Fancher presenta una primera versión del guión de uno de los filmes más destacados del género de ciencia ficción "Blade Runner". No creo que Philip K. Dick hubiera imaginado la repercusión de su obra, ya que el éxito de ésta fue póstumo y -en gran medida- le llegó gracias a esta libérrima versión de su libro.
La visión distópica de la realidad es común a Blade Runner y al libro de K. Dick, y es uno de los elementos más atrayentes y mejor desarrollados; huelga decir que esta distopía suele ser también uno de los principales nexos de unión entre las diferentes obras (literarias, cinematográficas, plásticas...) del género. Aunque si hablamos de cuestiones formales tal vez deberíamos reseñar el subgénero "cyberpunk" que sobrevino a la publicación del título.



Unos meses antes de que se estrenara (en Junio de 1982), los productores decidieron mostrar a K.Dick unos fragmentos de la película que le entusiasmaron, llegando a decir que Blade Runner cambiaría la forma de ver las películas, creo no se equivocaba.
La cinta no reunió críticas demasiado favorables en el momento de su estreno, generalmente fue tachada de lenta, de que carecía del ritmo que hipotéticamente han de tener las historias de ciencia ficción (-2001 me parece infinitamente más lenta, pero siempre fue mucho más elogiada, c'est la vie-), argumentos bastante tenues a ojos de la posterior transcendencia e influencia del fim.
Ridley Scott dió bastantes vueltas al metraje que había sido estrenado bajo las presiones de los productores y con el descontento de Scott y Harrison Ford con algunos de los aspectos de la versión (2.0 ya que estamos en este contexto) del guión de Fancher y David Peoples tales como la voz en off debido a las "recomendaciones" de los estudios Warner. En un alarde de creatividad y con tintes de tacañería cutrelux la Warner nos regala un final feliz con imagenes sobrantes de "El Resplandor" de Kubrick.



En 1992 se estrena "Director's Cut" un montaje bastante aproximado a lo que Scott había querido hacer en un principio, sin embargo tampoco estuvo muy encima del proyecto debido a la presión por el estreno de Thelma & Louise, vaya tela.

Las imágenes que ilustran la entrada de hoy pertenecen al buen trabajo que realizó PheStaR, Lagrimas en la lluvia.

2 comentarios:

visnabar dijo...

¡Hombre! Casualmente me leí el libro durante las Navidades, de mdo que aprovecho para enlazar la etimología somedana con la crítica literaria.
El texto de Dick tiene diferencias sustanciales con la película. En primer lugar, la muerte del "andrillo" (léase replicante en el film) metafísico, Roy, tiene un papel absolutamente periférico, insignificante. Por otro lado, la presencia de la mujer del protagonista (inexistente, salvo error u omisión, en la peli) da nuevos matices, enriquecido por el protagonismo de los animales artificiales (ovejas, aves y un sapo al final) que explican el título del relato. Curiosamente, en la novela no aparecen ni la expresión "Blade runner" (tomada de un libro del gurú beatnik W. Borroughs) ni el archiconocid monólogo (Yo he visto cosas que vosotros no creeríais, atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos "C" brillar en la oscuridad cerca de la puerta de "Tanhauser". Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia.... es hora de morir) que ha atorgado la inmortalidad al film. Tanto la peli como el libro son muy interesantes, pero pienso que, salvo el tema crucial (los difusos límites entre la máquina y los seres vivos), hay muchas diferencias de hondo calado (el rollo amoroso es más relevante en la peli, así como la aureola que envuelve el Nexus-6; el libro incide más en el tema animalario, así como, dato curioso, en la ideología merceriana). Inexcusable, leer una y contemplar otra. Irónico legado para un Dick semi-chiflado, que sufrió penurias económicas toda su vida, y que hoy en día podría estar disfrutando de unos pingües royalties. Así es la vida...
Propuesta: crear una lista de distopías.
Algunas ideas: Un mundo feliz, El quinto elemento, 12 monos, Fahrenheit 451, etc.

Jose Ignacio Mortilotti dijo...

Es cierto que el tema de los animales artificiales, el mercerismo, etc, se obvian en la particular revisión de Fancher y Peoples, pero que bien envuelta la historia de la peli. Tengo una cinta vhs con los comentarios de Garci y cía, de risa las analogías de Garci, auténtica bisutería de cash converters.
Acepto la propuesta, pero tengo que antes releer a K. Dick, que ya no me acuerdo muy bien del libro, y a Bradbury lo tengo sin tocar, debo tener por aquí "Crónicas Marcianas" y "Fahrenheit", de Huxley tengo cero, pero voy a ver que e-books hay por ahí. También tenía en mente algo sobre 1984 (sobre el libro y la ejem, cof, cof, pelic...), que despues de intentar ver tres veces, el único resultado que obtuve fue un sueño R.E.M instantáneo.
Con el tiempo y varias cañas, y sobre todo cafés para -dependiendo de cual- digerir algunas adaptaciones, haré un completo apartado de distopías, se aceptan más sugerencias y aportaciones (yo ya sabes que aplico la ley del mínimo esfuerzo a todo :D).
¿Oye, que les pasaba a todos estos con el LSD? ¿ya no es posible escribir sobre el género fuera de ese marco temporal que fueron los 60-70? ¿Los libros de ciencia ficción son producto exclusivo de la toxicomanía y de las visiones lisérgicas...? Que mundo yonko